Sobre la autora del blog.

Marcia Losada García, LA HABANA, 1961
Índice ORCID: 0000-0002-9083-218X
Profesora titular e investigadora®, Universidad de La Habana (UH): Licenciada en griego antiguo y latín clásico, Facultad de Artes y Letras, 1984. Maestra en Estudios Semánticos Aplicados al Análisis de Texto y de Discurso, Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX), 1999. Doctora en Filología, Universidad de la Habana, 2003. Cuenta en su curriculum de estudios con el componente académico de Maestría en Lingüística Hispánica. Diplomada posdoctoral en Estudios de Sistemas Complejos del Instituto de Filosofía de la Habana, 2007. Presidenta de la comisión de Carrera de Estudios Lingüísticos Especializados (ELE) en la Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX), Universidad de La Habana, 2004- 2005. Analista del CENAM Org. Central (2010). Creadora y directora de la Red de Observatorios Universitarios (2012-2015). Ha pertenecido a cuatro claustros de Maestría y Doctorado (FLEX, Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), Dirección de Publicaciones Académicas-UH, 2015-2019) Miembro de la Junta de Acreditación Nacional de carreras (JAN). leer más.

martes, 21 de julio de 2026

"Recuperan una colección de cuarenta y cuatro zuecos del imperio Romano", enviado por la Dra. Marcia Losada

La arqueología celebra un éxito sin precedentes: recuperan 
una colección de cuarenta y cuatro zuecos del imperio Romano que se usaban en las termas entre los siglos I y III

Por: Naiara Philpotts     20/07/2026 11:00

Fuente: https://okdiario.com/historia/arqueologia-celebra-exito-sin-precedentes-recuperan-coleccion-44-zuecos-del-imperio-romano-que-usaban-termas-siglos-i-iii-19005491

zueco, zapato,imperio romano

Reproducción de un cubrezapato medieval utilizado por el grupo de recreación Rosa Mundi 

(Foto: Cortesía de John y Ann para Vindolanda)

Un equipo de arqueólogos ha reunido en el yacimiento romano de Vindolanda una de las mayores muestras de calzado antiguo documentadas hasta la fecha. Se trata de 44 zuecos de madera, enteros o fragmentados, que los habitantes del Imperio romano empleaban para acudir a las termas.

Algunos de esos ejemplares conservan tanto la base de madera como la pieza superior de cuero. A ellos se suman otros veinte restos que solo mantienen la parte de cuero, un material que ayuda a entender cómo se ajustaban y funcionaban estas piezas. El yacimiento reúne bastantes más ejemplares de este calzado que la mayoría de los enclaves romanos conocidos.

El estudio de las piezas forma parte de un proyecto de investigación en marcha que examina para qué se usaban exactamente estos zuecos de madera dentro de la vida cotidiana romana.

Los cuarenta y cuatro zuecos romanos de Vindolanda que se usaban en las termas 


Los autores romanos ya mencionaban un tipo concreto de calzado, llamado sculponae en los textos latinos, que servía para acudir a los baños públicos en la antigüedad. Las termas eran uno de los rasgos característicos de la cultura romana y aparecían por todo el imperio, tanto en las ciudades como en los asentamientos de las provincias.

El propio yacimiento de Vindolanda conserva dos termas muy bien preservadas. Una se construyó y se utilizó a finales del siglo I, y la otra pertenece al asentamiento levantado en el siglo III fuera del fuerte.

Varias de sus salas estaban caldeadas, así que probablemente hiciera falta algún tipo de calzado para proteger la planta del pie de las superficies calientes y de los suelos resbaladizos.

La forma variable de los zuecos de madera 

del Imperio romano 


El modelo básico del Imperio romano consistía en una plataforma de madera bastante sencilla, elevada entre dos y cinco centímetros sobre el suelo y sujeta al pie mediante una tira de cuero. A partir de esa forma común, los ejemplares recuperados presentan más variantes de las esperadas, y cada una modificaba la manera de caminar de quien los llevaba.

La disposición de los apoyos de la suela y el diseño de las tiras cambiaban de un zueco a otro. Algunos se parecían a las actuales sandalias de tira, mientras que otros sumaban varias correas sobre el empeine e incluso sujeciones en el talón.

El nivel de decoración también variaba mucho. Algunos zuecos mostraban en la parte superior de la suela los dedos del pie grabados o dibujos geométricos como galones (un patrón de líneas en forma de v), mientras que otros carecían por completo de adornos y presentaban una fabricación más tosca.

Más allá de las termas, los otros usos de los zuecos que investiga Vindolanda 


Aunque estos zuecos se asocian sobre todo a las visitas a las termas, el equipo investiga si tuvieron otras funciones. En época medieval existió un calzado similar, con suela de madera y una tira de cuero.

Ese modelo posterior servía como sobrecalzado, ya que el zapato de cuero habitual se introducía en una pieza de madera para levantar el pie por encima del barro o del agua del suelo.

El proyecto de Vindolanda reconstruye la función de cada modelo al devolverlo a su contexto original de uso, desde las salas de baño hasta los comedores caldeados o las superficies de los caminos.

Actualmente, la investigación continúa y se reparte el trabajo entre varios especialistas. Maryl Gensheimer, de la Universidad de Maryland, rastrea la representación del ajuar de baño en mosaicos, pinturas murales y esculturas, mientras que Alexander Meyer revisa las fuentes escritas de la antigüedad, y Elizabeth Greene, de la Universidad de Western Ontario, reúne piezas comparables de otros yacimientos para medir el alcance de este tipo de objeto en todo el imperio.