Sobre la autora del blog.




Marcia Losada García
LA HABANA, 1961

Licenciada en Filología Clásica en 1984, Máster en Estudios Semánticos Aplicados en 1999, Doctora en Ciencias Filológicas en 2003 por la Universidad de La Habana y Diplomada posdoctoral en Filosofía de la Complejidad en 2009, por el Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de Cuba. Se ha desempeñado como profesora titular de la Facultad de Artes y Letras y de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana durante 35 años ... leer más.


martes, 10 de agosto de 2021

Sudoku, por Dra. Marcia Losada García.

 

Sudoku[1]

(En mi cumpleaños 😜)

Siempre haciendo camino al filo de la para-doxa:

envejezco, cada “Día internacional de la juventud”.

Pero esta vez, desde ese momento, 

otra nueva etiqueta:

La tercera edad

Qué ominoso también mi nombre,

mis amores,   

mi árbol,

mis signos de zodiaco,

mi acompañada soledad.

Qué ironía mi libro preferido,

y tú.

Pero hay un asteroide que lleva mi nombre,

y las perseidas caerän siempre para mï en el cumpleaños

Nadie puede evitarlo.

Solo yo...

cuando me convierta en polvo de estrellas.

 

 



[1] Del libro secreto de la autora Vitrales zurcidos

domingo, 8 de agosto de 2021

Semántica, mito e incertidumbre: las Danaides, por Dra. Marcia Losada García.

Presento  la relación  entre semántica y ontología de la incertidumbre a partir de mi lectura del mito de la Danaides. Revisare la oposición  certidumbre vs duda (contrariedad) y su subcontrario certidumbre----- incertidumbre (contradictorio del eje sémico neutro )para ilustrar"la incomodidad" -a la que alude la frase atribuida a Voltaire -y de las relaciones semánticas básicas  en su repercusión  para el  ser humano que se establecen en esta diátesis(recorrido) del significado...

 Descargar texto completo

martes, 13 de julio de 2021

Información a los lectores.

 Estimados lectores:

Por dificultades contextuales de mi país que me dificultan el acceso a la página suspendo la actualización del blog, hasta la normalización del ancho de banda de internet.

Salud para todos.

Atte,

Dra. Marcia Losada.

sábado, 3 de julio de 2021

Asomarse al paisaje interior del otro, por Dra. Marcia Losada García.

 Asomarse al paisaje interior del otro

 Alejandro Cánovas Pérez, expone apto para el ojo avizor del crítico, pero sobre todo a la sensibilidad de aquellos lectores que se sienten motivados y enriquecidos recorriendo el paisaje interior del otro, un nuevo poemario y vale subrayar lo de intimista: Los mundos y el tiempo. [1]

Con el poder de síntesis propio de la más refinada de las creaciones artísticas (el poema) y a la altura del esfuerzo de los  neoteroi romanos, que trataban de hacer dialogar entre sí métricas foráneas, este poeta, en sus líneas predica sobre una soledad acompañada de recuerdos y nos habla del amor y de lo que significa ( y el homo semioticusen esta era compleja  es “repleto de signos”) la más irreversible paradoja: las de las opciones impuestas, trascendentes de su experiencia del bregar entre dos culturas y porqué no, dos  vidas, que  a similitud del dios Jano lo obligan a constantes revisiones espirituales, de las que nacen --le nacen y nos incita a descubrir --“caminos de vida”, avanzando en lenta y compleja espiral  de impactos cósmicos, de los que brota el verso como consecuencia.  

El nuevo volumen tiene todos los sellos o -casi todos- para ubicarse con dignidad dentro de un discurso  tan difícil como el poético es y dentro de un tópico constantemente revisado: el amor, para que cada receptor reconstruya su propia resonancia, emanada desde este eco:  “El planeta” nos habla de --y esto es una tragedia de la que debe darse cuenta el yo poético--  de un inxilio signado por ser diferente en cualquier cultura; conmueve la formidable impronta de “Rebelión”, teniendo como antecedente al Fausto de Goethe, en la que el sujeto lírico se sorprende --y nos  sorprendemos siempre con él--de un telón que inexorablemente cae. pero a este Fausto lo abruma un mundo de expectativas no cumplidas... más que instantes intensamente vividos.

Advierte a “alguien” que deje su mente abierta al ancestral aviso de los signos augurales --y al asumir el riesgo del non canimus sordis  tal cual nos decía otro poeta romano indexas un final que converge en el infinito-- para otorgarle así  a la amada una prueba de inconmovible constancia en la espera,  así también  en “Palabras que debes escuchar”; nos deja ver la tímida insinuación del peligro de  la “permutación” en “Una ola me viene a besar”.. ante el que el poeta mismo se sobrecoge de que pueda enamorarse, como otrora ,de una ola lejana…idea que retoma en “He aquí, de nuevo, la primavera” con la cautela de un amor de otoño, anunciador de incierta luz de  lo que pudiere ser una primavera renaciente..

Invito al lector a recorrer en los versos de Los mundos y el tiempo, de A. Cánovas, un hipotexto enfocado con una luz especial (y esto amén  de romántico  me resulta barroco) intensa y difusa y  desolada , a la altura de los paisajes extraterrestres de Crónicas Marcianas,  sobre todo en los versos de los poemas escogidos como colofón este nuevo libro , los titulados “Como en aquellos nacimientos” y en “La Barca del Sol” , para  experimentar  junto con el autor con lo que se “arrastre” de ángel y de poeta, pero  hacia otro mundo,  durante la reconstrucción siempre eterna de su paisaje interior.

“Desde el comienzo y para siempre” – como dice A .Cánovas en su poemario, quien escribe esta nota ha admirado el valor “suicida” de los poetas, cuando desnudan así, sus almas.

 Dra., Marcia Losada García.

[1] Alejandro Cánovas Pérez : Los mundos y el tiempo. Poemas. Publicación bilingüe en español y francés. TheBookEdition.com, Paris,

Una llave para abrir La puerta de los sueños, por Dra. Marcia Losada García.

  Para abrir La puerta de los sueños o... un corredor Entreambos Mundos de Alejandro Cánovas Pérez[1]

  

Numerosos personajes en la historia de la literatura han emprendido un azaroso camino en busca de los sueños perdidos. Quizás, solapados detrás de su espejo, más autores de los que adivinamos caminaron junto a ellos, en pos de sus propias ilusiones, para implorar a través de la magia del signo lingüístico, como ocurre en la trama de La puerta de los sueños, ante el único templo, que no puede ser destruido ni aun por los más terribles sismos: el templo de la Esperanza en la ciudad de los atlantes...

   Pero no se trata en el texto de esta novela --ni en el de ninguna-- de leer tras la máscara del autor sino de jugar, de evocar, seguir tras la huella que nos sugiere la lectura, re-encontrarnos con nuestras proyecciones, re-descubrirnos como interpretantes, hallar sentidos, jugar en conjunción-disjunción con los personajes durante el tejido. La puerta de los sueños resulta un fértil terreno para ello.

   Y así, en esta novela, A. Cánovas Pérez se propone movilizar en los lectores, diferentes formas de saber (de fantasía en los pequeños, conocimientos proyectivos y retrospectivos en los adultos), para reescribir nuestro propio palimpsesto y rendirnos como en todas las épocas, ante la inexorable magia de la función poética: la ilusión de ser descubridores de universos referenciales… que se nos sugieren.

   Un niño maravilloso, una conejita del peluche más amarillo --que es su "epíteto homérico"-- seis orugas y orugones de diferentes caracteres y edades, una cerdita de alcancía--se encuentran un día al despertar, que la puerta de los sueños está cerrada; sin conocer el porqué se sienten tristes y confundidos y salen a buscar la Felicidad en el barquito Argos.

   Inician así un recorrido épico por el país de la fantasía, en realidad por afamados cuentos, épocas remotas de la cultura universal y lugares-utópicos, de los que los personajillos nos devuelven su propia moraleja al interactuar con las historias dentro de la historia para inexorablemente dejarlos atrás en su recorrido --tal vez nuestro recorrido.

Carnavalescamente , como diría Bajtín un hada hermosa y enigmática quien me recuerda a alguien que casi conozco… un ermitaño, el mago Merlín, el Güije-duende-africano saltando  sobre una piedra bañada por un rayo de luna y como oráculo, les enseña a los personajes verdades de las diferentes etapas de la vida; aparece también el famoso cuentero que cubanamente cuenta su propio cuento, el maligno muñeco de dos colores,auxiliado por una cuchara y un tenedor, anancíes de telarañas de plata y tristeza , pañuelos, mapas y espejos persiguen o auxilian a nuestros héroes, en sus peripecias alegres, disparatadas e ingenuas  y …profundas ; ellos se enamoran, aman, sufren, se asombran, pero, sobre todas las cosas, aprenden a comprender. Y actualmente los cuestionamientos de esta última incitación devienen imprescindibles en esta época terrible e interesante.

   Todo ello abre la puerta de los sueños de los pequeños lectores, invitados a abrirla por el logrado registro de lengua en l diálogos de acendrada hispanidad, que brotan, en unión de las múltiples aventuras de los personajes y los dibujan en un justo espacio-tiempo, develador de un contexto ficcional coherentemente lúdicro, al igual que brotan a nuestro encuentro los oruguitos pequeños de las mochilas mágicas de los protagonistas.

   ¡Pero cuidado! que una novela es también como un concierto barroco! La puerta de los sueños lo es, desde un barroquismo latinoamericano y universal.

   Sugiere a los lectores -personas-mayores, una novedosa mirada hacia el paisaje interior de cada quien, pues salen al paso los enigmas: cabalísticas representaciones de combinatorias numerológicas, personajes-conceptos como en los orígenes del teatro medieval de moralidades y alertan sobre la mentira, el engaño, los inconvenientes de la ambigüedad, el fraude, la  nostalgia de la soledad; los espejos-símbolos : la combinación de pintura y escritura le son un reto  visual al destinatario( a l preadolescente y  a jóvenes tempranos)  para  así, ¿completar? el texto, -más bien diré reescribirlo desde las relaciones transtextuales de lectura-  pero, sobre todo, invita a reflexionar, sobre las trampas del narrador – a la vez -su trampa-- por abandonar a los personajes que luchan y buscan y quedar él mismo atrapado... entre ambos mundos.  

   Varios son los caminos al lector para abrirse su puerta de los sueños.

Esta novela es un texto desafío con varios y posibles niveles de lectura que se complementan: agradable y atractiva a la inteligencia del receptor pequeño con su mundo de fantasía-real, el tránsito de los protagonistas por el Anillo de los cuentos y las batallas con seres ¿ficcionales? ya bien para "el adulto" como un llamado lúdicro a la sensibilidad y reflexión a menudo pospuesta en esta moderna aldea global.

También es una novela que reta a los estudiosos del lenguaje ya que responde a una urgencia del espíritu de época de la narrativa de texturas difusas, fractales del siglo XXI, (una verdadera "cámara de ecos" en cuanto a hipotextos, mezcla de signos, recursos sinestésicos) pues sugiere --es mi reescritura al leerla-- que al igual que sus protagonistas, obtengamos una indiscutible "ganancia": también comprender la necesidad de tender corredores, puentes crear algo constructivo aunque sea pequeño  aunque nos demos cuenta que somos, en alguna medida, sueño de la ficción, del “otro”.

 

Dra. Marcia Losada



[1] Alejandro Cánovas Pérez. La puerta de los sueños. novela [Diseño de cubierta e ilustraciones por el autor, ilustración de cubierta: “La fuerza de las palabras”, cuadro de ACP, Colección privada]. TheBookEdition.com, París, 2009.