De vacaciones en agosto y nos veremos en septiembre.
Página Cubana de Filología y Cultura por la Dra. Marcia Losada García
Caminos al pensamiento: Por la Utilidad de la Virtud
Sobre la autora del blog.
sábado, 25 de julio de 2026
EL CLIMA Y EL PROCESO CIVILIZATORIO*, artículo del Mtro Alejandro Cánovas Pérez
* este es un artículo que forma parte originalmente del libro de Alejandro Cánovas Pérez: Cosario cultural, El Cid Editor, 2022, p. 17
Es importante, a veces, observar que fenómenos que no están aparentemente ligados y evidentemente, conectados, mantienen relaciones curiosas. Una de ellas es el clima y su influencia en la civilización.
Si pensáramos cuánto determinó en las necesidades culinarias, de vestido, de formas de llevar la construcción de las casas, de costumbres y modos de vida, el hecho de que hubiera calor en cierta zona del planeta, mientras que en otra, el frío torturara a los seres humanos, reaccionaríamos notificando una realidad: el desierto hizo que el egipcio usara faldellines y se desnudara el torso y la espalda, y que sus mujeres, llevaran la moda de los linos transparentes, no sólo por mostrar ciertas bellezas, sino por el calor sofocante; además, una cocina tan suntuosa como la francesa, que le debe tanto a su historia, pertenece sin embargo, a una necesidad semejante a la de la mexicana o la china: alimentarse bien a causa de un gélido invierno y a la oportunidad de la confluencia de muchas culturas en medio de un clima variado en un territorio unificado política y económicamente, también vasto y rico en diversidades de costumbres.
El hecho cultural es determinado indudablemente de alguna manera por un clima: las casas, historia de los hombres contada por sus casas, a la manera del pensador cubano José Martí (1853-1895), reflejaría muy bien, cuando el hombre babilónico al construir sus viviendas de dos plantas y... ¡sin ventanas !, éste sólo intentaba dominar un calor abrasador de día, manteniendo una temperatura, algunos grados inferior dentro de lo techado y por la noche, dormir en la terraza, con el fresco nocturno. Estas variaciones térmicas conducen a hábitos culturales por supuesto, diferentes. Otro ejemplo, el mar Caribe, es un mar increíblemente benévolo en cuanto a temperaturas... ¡pero, cuidado!: imaginemos las bellas casitas japonesas, de bambú y de papel ( a prueba de terremotos ) bajo esas lluvias torrenciales, casi cascadas del cielo, o barridas por vientos espectaculares provenientes del justamente famoso huracán anual... sería horrible.
Así, el clima rige, de cierta manera, la civilización y la cultura humana.
"Los griegos y los romanos nos ofrecen una forma diferente de pensar sobre nosotros mismos", entrevista enviada por la Dra. Marcia Losada
Mary Beard, historiadora y divulgadora de la Antigüedad Clásica: "Los griegos y los romanos nos ofrecen una forma diferente de pensar sobre nosotros mismos"
Por ELENA FLOR
Fuente: https://www.telva.com/cultura/2026/07/25/6a5e028a01a2f16f218b4587.html
Con su peculiar sentido del humor por bandera, Mary Beard es premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2016, profesora emérita de Clásicas en Cambridge, autora de 13 libros y de reportajes sobre el mundo clásico en la BBC que la han lanzado a la fama porque ahonda en la historia con fidelidad pero sin adoración, y trata desde el sexo a la escatología a su heterodoxa manera. Con su melena blanca, sus zapatillas chinas rojas y una mala salud de hierro, no le importa meterse en problemas con sus opiniones, a menudo políticamente incorrectas y siempre imbuidas de un profundo optimismo vital.
n simple pan que Mary vio a los 5 años, cuando visitaba con su madre por primera vez el Museo Británico, marcó su devoción por el mundo clásico. El bollo tenía 4.000 años y había sido traído desde Luxor a Londres. Un amable vigilante lo puso a la altura de los ojos de la niña y abrió su mente. Ya de adolescente, el hecho de que quienes con más pasión enarbolaban la bandera de los clásicos fueran personajes como Mussolini y toda una serie de venerables hombres blancos vestidos de traje, le restó algo de entusiasmo porque Mary Beard (Much Wenlock, Reino Unido, 1955) ya se sentía una librepensadora.
Por ello, confiesa en su último libro Clásicos sin filtros (Ed. Crítica), "convencí a mis padres para que me dejasen colgar encima de la mesa de la cocina, donde cada tarde hacía los deberes del instituto, un póster de Angela Davis, la líder del poder negro, entonces encarcelada en California. Era un compromiso bastante insustancial, un parche sobre un enorme problema, pero hizo que me sintiera mejor", afirma. Luego descubrió, para su alivio, que "tanto la Revolución Francesa como la de Estados Unidos reclutaron los símbolos de la libertad de la antigua Roma para su causa", como el gorro rojo que lleva Marianne, icono de la República francesa, que los romanos daban a los esclavos liberados; también que Karl Marx hizo su tesis doctoral sobre Epicuro. Así, aunque durante años fue la única mujer en el departamento de Clásicas de Cambridge, no se sintió sola.
"La escritura es la mejor arma que tenemos para preservar el debate y la democracia"
- Las guerras por motivos económicos o para expandir el territorio eran algo cotidiano en la antigüedad. Es lo mismo que nos ocurre ahora, como en el caso de Trump con Venezuela e Irán, Putin en Ucrania o Netanyahu en Gaza y Líbano. ¿Hemos aprendido alguna lección?
- Sí, hemos aprendido. Ahora tenemos formas de resolver disputas entre diferentes pueblos que no significan que tengas que matarlos necesariamente. Y esto es enormemente importante. Incluso ahora -y subraya el ahora- existe cierto sentido de orden internacional. Pero no olvidemos que los propios antiguos cuestionaban la guerra. Si retrocedemos a Homero y a La Ilíada, la obra más antigua de la literatura occidental, que se centra en unas semanas de la guerra entre griegos y troyanos, vemos que no glorifica la guerra, cuestiona su moralidad, no la celebra. Hay muchos aspectos de la cultura antigua que son desagradables, violentos. Pero siempre encontrarás en la tradición literaria de la antigua Grecia y Roma autores que dicen: "¿Por qué hacemos eso? ¿Es correcto?".
- También La Odisea y La Eneida plantean preguntas incómodas. ¿Quiénes son ahora los críticos con las barbaridades y la corrupción de la política?
- Las cosas son mucho más difusas en este momento. Es fácil criticar a los medios tradicionales, pero hay gente que está haciendo un buen trabajo a la hora de cuestionar esta situación. Hay voces en los programas de humor de Estados Unidos (se refiere a late shows como el de Jimmy Fallon o el cancelado de Steve Colbert), hay libros, hay periódicos. El problema es que parte de la crítica queda ahogada por el ruido de las redes sociales, que no tienen matices, ni ambivalencia, ni sofisticación, y se basan en la suposición de que la persona que tuitea es la única con la respuesta correcta. Deberíamos preocuparnos por conservar esos medios tradicionales, la sátira, la comedia, porque si viviéramos en un mundo que solo fueran redes sociales, sería bastante terrible.
- ¿Ve alguna voz que sea un referente moral en nuestra civilización?
- Una de las cosas que también debemos valorar es la ficción: la imaginación, las novelas, el cine..., no son necesariamente una crítica política directa, pero muestran diferentes formas de pensar el mundo. Hace poco leí algunos libros de Elif Shafak, la escritora británico-turca, y ella está planteando grandes preguntas como por ejemplo a quién pertenece la cultura, cuáles son los derechos de las mujeres en este momento... Igual es un poco fuerte decirlo, pero creo que la escritura es la mejor arma que tenemos para preservar el debate y la democracia.
- ¿Tiene alguna opinión sobre el Papa León XIV que ha visitado España recientemente?
- El Papa está haciendo un gran trabajo. La forma en que ha enfrentado ciertos aspectos de la política exterior estadounidense desde una perspectiva cristiana es realmente importante. Y creo que la idea de que la Iglesia Católica debería tener algo que decir sobre la IA lo es también. Y además, me parece que habla con sinceridad. Nunca me hubiera imaginado que yo, una agnóstica de izquierdas, estaría diciendo esto del Papa. Pero la verdad es que me ha sorprendido y espero que dure mucho.
"Si me dan a elegir entre vivir en la Inglaterra de 2026 o de 1926, obviamente elijo en 2026"
- En su libro dice que no le gusta comparar el declive del Imperio romano de Occidente con el de los imperios modernos ni el juego de equiparar a los presidentes y dictadores con emperadores romanos concretos. Aún así, no me resisto a preguntarle: ¿detecta síntomas conocidos de declive en Estados Unidos o en las democracias europeas?
- Cuando miramos a la historia nos gusta mucho elegir detalles concretos y decir, mira, eso es como la antigua Roma. Está bien como un juego, pero efectivamente no es un análisis político serio. Lo que sí veían muy claro los pensadores antiguos es que ningún imperio dura para siempre. El mundo cambia y quien está en la cima ahora no lo estará mañana y probablemente es algo bueno, ¿no crees?. ¿Queremos un mundo con los mismos imperios, con los mismos líderes siempre? No. La historia nos muestra que caen y se reagrupan. Yo he vivido mi vida justo después del declive del Imperio Británico. Hay mucha gente que mira hacia atrás con nostalgia en la política británica, a la gloriosa época en que gobernamos el mundo. Pero es hora de que sigamos adelante como naciones ordinarias. ¿Es Estados Unidos un imperio? ¿Lo es Rusia? No tengo respuesta para eso.
- El presidente Donald Trump atribuye el presunto declive de Europa a que ha abierto la puerta a la inmigración.
- Si abrir la puerta a gente de fuera es un declive, esa es una definición muy extraña. Mi marido siempre dice, cuando escucha estas cosas en las noticias, que no puedes llamar a algo declive si lo que realmente quieres decir es que ya no es como antes; el cambio no es necesariamente un declive. Y la verdad, ¿quién querría volver al siglo XIX, cuando las mujeres no tenían derecho a voto y no podían ir a la universidad, o la clase trabajadora estaba en condiciones pésimas en las fábricas? ¿Hemos decaído desde el siglo XIX? No. Hemos mejorado gracias a Dios. Nadie dice que el cambio sea fácil y siempre hay perdedores, pero si me dan a elegir entre vivir en la Inglaterra de 2026 o de 1926, obviamente elijo en 2026. Lo mismo pasa en los EEUU. ¿Quieres vivir en Estados Unidos antes del movimiento por los derechos civiles? Yo no.
- ¿Le gustaría vivir hoy en Estados Unidos?
- (Mary deja pasar unos segundos. Es lo que hace cuando un tema le interesa. Se prepara la respuesta como un perro se relame ante un hueso).Pasé la mayor parte del año pasado en Estados Unidos. He vivido el retroceso desde la llegada de Trump en los derechos de las mujeres, en la financiación de la educación, la ciencia, los museos, en la libertad de expresión... desde luego hay cosas que incomodan mucho. Pero sigo pensando en EEUU como un país emocionante. Y sabes, como dicen amigos míos de allí, creo que pasaremos de hacer América grande de nuevo, que es un lema terrible, a unir a América de nuevo. Esta va a ser la próxima agenda. Trump ha demolido muchas cosas en poco tiempo, porque siempre es más rápido y fácil demoler que construir. Pero esto pasará. Básicamente soy optimista. La gente trabajará para superarlo. Solo espero que lo hagan de una manera que mantenga a todos a bordo, porque hay mucha gente en Estados Unidos que cree en el mensaje de Trump y no hay que dejarlos fuera. Y no estoy segura de que los demócratas lo hayan entendido del todo.
- La democracia muestra sus imperfecciones cuando un país vota a Mussolini, a Hitler, a Trump, a Netanyahu, a Bukele... ¿Cree que deberíamos introducir nuevos factores correctores para controlarlos? ¿Los atenienses, los griegos, nos enseñan algo en este sentido?
- La democracia siempre está en disputa, siempre está en cambio. Eso es lo que la hace emocionante. Aprendemos lecciones de lo que está ocurriendo en EEUU o en los demás lugares que mencionas. En el Reino Unido la élite liberal, universitaria de clase media, personas como yo, ha olvidado lo que le pasa al resto de la gente, nadie escuchó sus preocupaciones ni pensó que valiera la pena debatirlo. Quiero decir, ¿por qué el Brexit? Es verdad que hubo demagogos como Nigel Farage, pero básicamente nadie se preocupó de explicar lo que nos perdíamos al salir de Europa y nadie pensó que el Brexit fuera a ganar. Recuerdo haber ido a cenas entre amigos y la gente decía cosas como, oh, el Brexit, sería terrible porque ha sido maravilloso viajar este fin de semana tan rápido desde el centro de Londres al centro de París. Y sí, es maravilloso. Pero intenta decírselo a alguien que no puede permitirse un billete para el Eurostar. Mira, yo soy la primera persona universitaria de mi familia, por tanto sé de lo que hablo.
"Los Demócratas en EEUU son una élite que no acaba de hablar el lenguaje de la gente trabajadora"
- ¿Asume su parte de culpa?
- Sin duda. A veces necesitas sacudidas de este tipo para darte cuenta. Una cosa que me pareció muy indicativa es que justo cuando se acercaba la votación del Brexit, estábamos eliminando los idiomas extranjeros en las escuelas. En Inglaterra muy poca gente accede por ejemplo a las becas Erasmus. ¿Cómo puedes esperar que la gente entienda por qué Europa es importante si nunca han experimentado pensar como un europeo? Y pienso que lo mismo ocurre con los Demócratas en EEUU, son una élite que no acaba de hablar el lenguaje de la gente trabajadora, no se pone en su lugar, no tiene en cuenta sus preocupaciones. Así hemos llegado de nuevo a Trump.
- Hay una frase de Tácito en su libro que me ha llamado la atención: Crean un desierto y lo llaman paz. Lo que ha pasado en Gaza, ahora en Líbano... ¿Con qué episodio del pasado lo podemos identificar?
- Tácito es un pensador del siglo II d.C. Cuando lo leí por primera vez, en el instituto, me sorprendió que un romano antiguo pudiera ser tan claro sobre las consecuencias del imperio. Y es exactamente lo que está pasando ahora: hacemos desiertos y los llamamos paz. Y es interesante porque las críticas al imperio nacen desde dentro: el suegro de Tácito era gobernador de la Britania romana, que estaba aplastando a la población nativa. Tácito no era un pacifista, formaba parte de la violenta clase dominante romana. Y desde allí fue capaz de ver qué estaba pasando y criticarlo.
- En el libro habla sobre el juicio que el futuro emitirá sobre nosotros. ¿Cuál cree que será?
- Como profesora me interesa pensar: ¿qué tipo de trabajo escribirán los estudiantes sobre nosotros dentro de 300 años? Les sorprenderá cómo Occidente desde principios del siglo XIX ha creído que la mejor forma de castigar a los delincuentes es encarcelarlos. El mundo antiguo no usaba prisiones: era exilio, multa o muerte. La prisión no solo es extremadamente cara, sino completamente inútil porque lo que hace es producir más criminales. ¿Y del trato que damos a los ancianos? Gastamos muchísimo dinero encerrando a la gente en residencias y tratándolos de manera infame. Creo que no lo entenderán.
jueves, 23 de julio de 2026
martes, 21 de julio de 2026
"El Monte Olimpo busca ser Patrimonio Mundial justo cuando Christopher Nolan lo lleva de vuelta al cine", enviado por la Dra. Marcia Losada
20 Jul, 2026 03:16 p. m. EST
La “casa de los dioses” será evaluada para ser declarada patrimono mundial. Mientras, una nueva versión de la historia de Odiseo reaviva su peso simbólico
El Monte Olimpo compitió por ingresar en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como sitio mixto cultural y natural
El valor cultural y religioso del Olimpo
El Olimpo ocupó un lugar central en la mitología griega antigua: allí, según el relato tradicional, Zeus estableció su corte tras derrotar a su padre Cronos en una guerra de 10 años que terminó con el reinado de los Titanes.
En una de las cumbres menores, excavaciones descubrieron un santuario a cielo abierto con los hallazgos más antiguos fechados en el período helenístico, entre 323 a. C. y 30 a. C. De acuerdo con la nominación original presentada por Grecia ante la UNESCO, se creyó que ese santuario fue mencionado por el filósofo e historiador Plutarco, quien en el siglo II escribió sobre procesiones hacia una de las cimas del Olimpo para sacrificios animales a Zeus.
La montaña mantuvo significación religiosa en la era cristiana. Una capilla en la cima del profeta Elías, a 2.803 metros, fue considerada la capilla ubicada a mayor altitud del mundo cristiano ortodoxo.
El desfiladero de Enipeas albergó restos de un monasterio fundado en 1542. A unos veinte minutos a pie desde allí está la Santa Cueva de San Dionisio, una capilla construida dentro de una cueva desde la que brotó un pequeño manantial cuya agua fue considerada sagrada.
Protección ambiental y presión turística
La discusión por el Patrimonio Mundial convivió con el control de la presión turística sobre el ecosistema. Geroliolios afirmó que la inclusión en la lista “impone obligaciones mayores” de su parte “para proteger este ambiente”.
Babis Marinidis, guía de montaña y presidente del Club Alpino de Litóchoron, advirtió que la inclusión probablemente atraería a más personas al Olimpo y su área de influencia. “¿Cuánta gente puede soportar esta montaña, este ecosistema?”, planteó.
Marinidis sostuvo que, aunque gran parte del Olimpo fue designada parque nacional décadas atrás y existieron regulaciones, muchas se incumplieron abiertamente. Señaló que visitantes ignoraron con frecuencia los carteles de “prohibido nadar” o “prohibido acampar”.
El aumento de visitantes llevó a autoridades locales a considerar el cobro de entradas y el registro del número de visitantes. “Antes estaba en contra”, dijo Marinidis. “Pero ahora, con tanta gente, creo que hay que imponer algún límite”.
"La Odisea", de Christopher Nolan, ha reavivado el interés por conocer el Monte Olimpo
Riesgos y seguridad en la montaña
El Olimpo atrae excursionistas y montañistas de todo el mundo. Aunque no se exige experiencia técnica de escalada para alcanzar la cima, el terreno y el clima volátil lo convierten en un entorno de riesgo.
La última fatalidad ocurrió el 11 de julio, cuando un excursionista griego de 64 años murió tras colapsar en un sendero. En mayo, equipos de rescate encontraron el cuerpo de un español de 25 años días después de su desaparición, cuando intentaba alcanzar la cima en medio de la nieve.
Triantafyllos Giannospyros, excursionista de 32 años que visitó la montaña por primera vez, dijo: “Hay que tener cuidado, y las medidas de seguridad siempre deben estar presentes”. Añadió: “Pero con cuidado y buena organización, no es algo a lo que haya que temer”.
Stavroula Vourou, que gestionó un hotel en Litóchoron desde donde partieron muchos excursionistas, dijo: “Todo el mundo sale para subir y conquistar una montaña que requiere respeto. Si respetás esta montaña, la montaña también te respeta”.
"Recuperan una colección de cuarenta y cuatro zuecos del imperio Romano", enviado por la Dra. Marcia Losada
La arqueología celebra un éxito sin precedentes: recuperan
una colección de cuarenta y cuatro zuecos del imperio Romano que se usaban en las termas entre los siglos I y III
Por: Naiara Philpotts 20/07/2026 11:00

Reproducción de un cubrezapato medieval utilizado por el grupo de recreación Rosa Mundi
(Foto: Cortesía de John y Ann para Vindolanda)
Un equipo de arqueólogos ha reunido en el yacimiento romano de Vindolanda una de las mayores muestras de calzado antiguo documentadas hasta la fecha. Se trata de 44 zuecos de madera, enteros o fragmentados, que los habitantes del Imperio romano empleaban para acudir a las termas.
Algunos de esos ejemplares conservan tanto la base de madera como la pieza superior de cuero. A ellos se suman otros veinte restos que solo mantienen la parte de cuero, un material que ayuda a entender cómo se ajustaban y funcionaban estas piezas. El yacimiento reúne bastantes más ejemplares de este calzado que la mayoría de los enclaves romanos conocidos.
El estudio de las piezas forma parte de un proyecto de investigación en marcha que examina para qué se usaban exactamente estos zuecos de madera dentro de la vida cotidiana romana.
Los cuarenta y cuatro zuecos romanos de Vindolanda que se usaban en las termas
Los autores romanos ya mencionaban un tipo concreto de calzado, llamado sculponae en los textos latinos, que servía para acudir a los baños públicos en la antigüedad. Las termas eran uno de los rasgos característicos de la cultura romana y aparecían por todo el imperio, tanto en las ciudades como en los asentamientos de las provincias.
El propio yacimiento de Vindolanda conserva dos termas muy bien preservadas. Una se construyó y se utilizó a finales del siglo I, y la otra pertenece al asentamiento levantado en el siglo III fuera del fuerte.
Varias de sus salas estaban caldeadas, así que probablemente hiciera falta algún tipo de calzado para proteger la planta del pie de las superficies calientes y de los suelos resbaladizos.
La forma variable de los zuecos de madera
del Imperio romano
El modelo básico del Imperio romano consistía en una plataforma de madera bastante sencilla, elevada entre dos y cinco centímetros sobre el suelo y sujeta al pie mediante una tira de cuero. A partir de esa forma común, los ejemplares recuperados presentan más variantes de las esperadas, y cada una modificaba la manera de caminar de quien los llevaba.
La disposición de los apoyos de la suela y el diseño de las tiras cambiaban de un zueco a otro. Algunos se parecían a las actuales sandalias de tira, mientras que otros sumaban varias correas sobre el empeine e incluso sujeciones en el talón.
El nivel de decoración también variaba mucho. Algunos zuecos mostraban en la parte superior de la suela los dedos del pie grabados o dibujos geométricos como galones (un patrón de líneas en forma de v), mientras que otros carecían por completo de adornos y presentaban una fabricación más tosca.
Más allá de las termas, los otros usos de los zuecos que investiga Vindolanda
Aunque estos zuecos se asocian sobre todo a las visitas a las termas, el equipo investiga si tuvieron otras funciones. En época medieval existió un calzado similar, con suela de madera y una tira de cuero.
Ese modelo posterior servía como sobrecalzado, ya que el zapato de cuero habitual se introducía en una pieza de madera para levantar el pie por encima del barro o del agua del suelo.
El proyecto de Vindolanda reconstruye la función de cada modelo al devolverlo a su contexto original de uso, desde las salas de baño hasta los comedores caldeados o las superficies de los caminos.
Actualmente, la investigación continúa y se reparte el trabajo entre varios especialistas. Maryl Gensheimer, de la Universidad de Maryland, rastrea la representación del ajuar de baño en mosaicos, pinturas murales y esculturas, mientras que Alexander Meyer revisa las fuentes escritas de la antigüedad, y Elizabeth Greene, de la Universidad de Western Ontario, reúne piezas comparables de otros yacimientos para medir el alcance de este tipo de objeto en todo el imperio.