Sobre la autora del blog.

Marcia Losada García, LA HABANA, 1961
Índice ORCID: 0000-0002-9083-218X
Profesora titular e investigadora®, Universidad de La Habana (UH): Licenciada en griego antiguo y latín clásico, Facultad de Artes y Letras, 1984. Maestra en Estudios Semánticos Aplicados al Análisis de Texto y de Discurso, Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX), 1999. Doctora en Filología, Universidad de la Habana, 2003. Cuenta en su curriculum de estudios con el componente académico de Maestría en Lingüística Hispánica. Diplomada posdoctoral en Estudios de Sistemas Complejos del Instituto de Filosofía de la Habana, 2007. Presidenta de la comisión de Carrera de Estudios Lingüísticos Especializados (ELE) en la Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX), Universidad de La Habana, 2004- 2005. Analista del CENAM Org. Central (2010). Creadora y directora de la Red de Observatorios Universitarios (2012-2015). Ha pertenecido a cuatro claustros de Maestría y Doctorado (FLEX, Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), Dirección de Publicaciones Académicas-UH, 2015-2019) Miembro de la Junta de Acreditación Nacional de carreras (JAN). leer más.

viernes, 1 de mayo de 2026

LAS SEIS MEJORAS EN TU BIENESTAR CUANDO PRACTICAS LA GRATITUD DIA A DIA Enviado por la Dra. Marcia Losada

 "Las seis mejoras en tu bienestar cuando practicas la gratitud día a día"

Por Estefanía Filardi

 30 abril, 2026 18:00

Fuente:   https://mejorconsalud.as.com/bienestar/las-6-mejoras-en-tu-bienestar-cuando-practicas-la-gratitud-dia-a-dia/

 Este hábito influye en las relaciones, el autocuidado y la forma de reaccionar ante errores, generando un bienestar más estable.

 Las 6 mejoras en tu bienestar cuando practicas la gratitud día a día

La gratitud muchas veces se asocia a frases hechas, a positividad forzada o a la idea de que hay que ignorar los problemas para “enfocarse en lo bueno”. Esa versión de la gratitud no es lo que la investigación estudia ni lo que produce cambios reales. Lo que sí transforma es el hábito de notar, con regularidad, lo que funciona, lo que está y lo que se tiene, sin negar lo que falta.

Ese ajuste en la forma en que se vive lo cotidiano tiene efectos concretos que con el tiempo se vuelven bastante reconocibles.

Menos queja automática, más perspectiva

Uno de los primeros cambios de practicar al gratitud con regularidad es una reducción de la queja refleja: esa tendencia a interpretar los contratiempos menores como si fueran problemas mayores. Un atasco, una cola larga, un plan que se cancela.

Cuando el punto de referencia habitual incluye lo que sí va bien, los pequeños inconvenientes mantienen su proporción real. Eso no significa dejar de molestarse, sino hacerlo en la medida en que corresponde.

Reducción del estrés diario acumulado

La gratitud actúa sobre el estado de ánimo reduciendo la activación del sistema de amenaza. Varios estudios sobre bienestar psicológico han mostrado que las personas que incorporan prácticas de gratitud —como escribir tres cosas positivas del día antes de dormir— reportan niveles más bajos de estrés percibido y duermen mejor.

No es que los problemas desaparezcan, sino que el sistema nervioso tiene más momentos de desactivación durante el día.

Mejora en las relaciones con otras personas

La gratitud cambia la forma de relacionarse porque desplaza el foco hacia lo que el otro aporta en lugar de hacia lo que falta o molesta. Expresar agradecimiento concreto a las personas del entorno fortalece los vínculos y genera reciprocidad. En relaciones de pareja, familia o trabajo, el simple hábito de nombrar lo que se valora cambia el tono de la comunicación de forma bastante perceptible con el tiempo.

Cierre mental más tranquilo al final del día

Terminar el día repasando lo que salió bien, aunque sea de forma breve, ayuda a no llevar al descanso el peso acumulado de todo lo que quedó pendiente o salió mal. Es una forma de cortar el ciclo rumiativo que muchas personas tienen al acostarse. La gratitud no elimina ese ciclo, pero lo interrumpe con más frecuencia.

Mayor tendencia a cuidarse

Hay un vínculo entre la gratitud y los hábitos de autocuidado que no es inmediatamente obvio pero que tiene sentido: quien tiene una relación más positiva con su propia vida y con su cuerpo tiende a cuidarlos mejor.

La investigación en psicología positiva ha documentado que las personas con mayor disposición a la gratitud reportan más actividad física, mejores hábitos de sueño y una alimentación más consciente. No porque la gratitud cause directamente esos hábitos, sino porque reduce la indiferencia o el descuido hacia uno mismo.

Respuestas más empáticas ante los errores propios y ajenos

La gratitud implica un tipo de mirada que reconoce la imperfección sin magnificarla. Eso tiene un efecto sobre cómo se reacciona ante los propios errores y ante los de los demás —con más comprensión. No se trata de justificar cualquier comportamiento, sino de no vivir desde la exigencia constante de que todo debería ser distinto de lo que es.

Practicar la gratitud no cambia las circunstancias, pero sí cambia el lugar desde el que se viven. Y cuando ese lugar es menos reactivo, menos centrado en la carencia y más atento a lo que está presente, el día a día se vive con un tono distinto.

Bibliografía

Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.

lunes, 27 de abril de 2026

"Dove, el jabón, desde dentro" Video enviado por la Dra. Marcia Losada


 

"Cinco claves del epicureísmo" Enviado por la Dra. Marcia Losada

Por Imma Mora Sánchez

Fuente: https://ethic.es/5-claves-epicureismo#:~:text=Evitar%20lujos%20innecesarios%2C%20entender%20qu%C3%A9,una%20vida%20plena%20y%20feliz.

Evitar lujos innecesarios, entender qué placeres nos hacen bien, evitar el dolor y rodearnos de las personas adecuadas son algunas de las enseñanzas de Epicuro para gozar de una vida plena y feliz.


¿Es lo mismo el placer que la felicidad? ¿Qué placeres nos hacen verdaderamente felices? Hace más de dos mil años, Epicuro (341-270 a.C.) ya intentó responder a estas preguntas desde un jardín a las afueras de Atenas, donde fundó una escuela filosófica abierta a todas las personas, incluidas mujeres y esclavos. Nacido en Samos, bajo dominio ateniense, Epicuro se trasladó a Atenas y fundó El Jardín en el 306 a.C. La expansión de Macedonia había puesto fin a la independencia de las ciudades-estado griegas, y la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C. sumió a Grecia en una etapa de inestabilidad. Como señala José Vara en la introducción a las Obras completas de Epicuro, «el hombre coetáneo de Epicuro adolece de dos males: los consustanciales a la triste condición humana, interiores o espirituales, y los coyunturales, externos o materiales».

En este contexto de incertidumbre surgieron diversas escuelas filosóficas, entre ellas el epicureísmo. A diferencia de otras corrientes que promovían la participación política, Epicuro centró su filosofía en la búsqueda de la felicidad a través del placer, pero lejos de una visión hedonista. ¿Qué enseñanzas suyas siguen vigentes hoy?

Liberarnos de lo que nos atormenta

Epicuro observa que los seres humanos sufren física y emocionalmente. ¿Cómo hacer frente a este dolor? El filósofo Daniel López Salort explica que, para Epicuro, las sensaciones son parte esencial del conocimiento: no se pueden negar ni desconfiar de ellas, pero es necesario razonar sobre ellas e identificar las fuentes de placer y de sufrimiento.

Para Epicuro, el temor a la muerte, a los dioses y al futuro son las principales causas de la falta de serenidad (ataraxia). Por ello, explica que estos miedos no tienen razón de ser. No tiene sentido temer a la muerte porque «cuando existimos, la muerte no está presente y cuando la muerte está presente, no existimos». Tampoco es razonable temer a los dioses, ya que, para él, no intervienen en los asuntos humanos, ni temer al futuro o la falta de bienes, pues una actitud adecuada puede protegernos de estos temores. Respecto a la política, Epicuro prefiere centrarse en las relaciones más cercanas para preservar la tranquilidad.

Mientras otras corrientes de pensamiento promovían la participación política, Epicuro se centró en la búsqueda de la felicidad a través de la serenidad del alma.

Disfrutar del placer con ética

Una vez que nos hemos liberado de los miedos y perturbaciones innecesarias, podemos enfocarnos en lo que realmente nos proporciona placer y bienestar. ¿Qué significa exactamente placer para Epicuro? El placer, por sí solo, no nos libra del dolor si no comprendemos qué nos hace verdaderamente felices a largo plazo. Para Epicuro, la felicidad no es fugaz ni se limita a momentos aislados, sino que debe ser duradera. Por eso, aunque su filosofía suele confundirse con el hedonismo, su visión del placer es muy distinta. Como él mismo explica: «cuando afirmamos que el gozo es el fin primordial, no nos referimos al gozo de los viciosos ni al placer desmedido, como creen quienes nos interpretan mal, sino a la ausencia de sufrimiento en el cuerpo y de perturbación en el alma».

Epicuro, siguiendo la distinción que recoge López Salort, diferencia dos tipos de placer: los duraderos y los que surgen de estados de alegría momentáneos. Para alcanzar una felicidad auténtica, debemos elegir aquellos placeres que nos benefician y evitar los que nos esclavizan o que puedan tener consecuencias negativas. ¿De qué sirve una borrachera si al día siguiente tenemos una resaca que no nos deja movernos de la cama? ¿Vivir entre estos excesos nos hará realmente más felices? Necesitamos discernir qué placeres contribuyen, de verdad, a nuestro bienestar y, del mismo modo, identificar qué esfuerzos merece la pena hacer para llevar una vida más satisfactoria.

Epicuro: «Cuando existimos, la muerte no está presente y cuando la muerte está presente, no existimos» 

Desear lo que nos hace bien

En esta relación entre el placer y la felicidad hay un elemento clave: los deseos, es decir, el motor que nos impulsa a buscar el placer. Epicuro advierte que no siempre es recomendable satisfacerlos: «La satisfacción de los deseos es cosa buena, porque elimina la razón de la inquietud, pero a veces es mejor no acceder a su impulso si esa satisfacción, buena en sí, es fuente de otras perturbaciones superiores a la producida por su insatisfacción».

En el epicureísmo, existen tres tipos de deseos: los naturales y necesarios, los naturales y no necesarios y aquellos que no son ni naturales ni necesarios. Así, una vez satisfechos los deseos básicos del cuerpo, como el hambre, la sed o la necesidad de abrigo, podemos enfocarnos en otros placeres más elevados. Epicuro nos invita, de este modo, a satisfacer los deseos naturales y necesarios, a moderar los naturales pero no necesarios y a descartar aquellos que no nos aportan nada bueno. El secreto de una vida libre de dolor físico o espiritual es, al fin y al cabo, no perseguir metas como el lujo, la lujuria, el poder o la inmortalidad.

Cultivar la amistad y las relaciones humanas

Aunque el epicureísmo se aleja de la política, no lo hace de las relaciones humanas y de la vida comunitaria. Como explica José Vera, este movimiento concibe la amistad como una forma de acceder a la paz y a la seguridad. Epicuro valoraba profundamente las relaciones personales y este sentimiento era compartido por quienes le siguieron, que no consideraron la amistad como un ideal teórico, sino que la practicaban en su vida cotidiana. En este sentido, el Jardín de Epicuro se convirtió en algo más que en una escuela de filosofía, era una comunidad que compartía sus vidas.

Desde esta perspectiva, la amistad es más valiosa que la riqueza o el poder, se basa en la confianza y el apoyo mutuo y ayuda a enfrentar los desafíos de la vida con mayor serenidad. Por eso, una vida sin redes amigas resulta incompleta para el epicureísmo. En una sociedad cada vez más individualista, su mensaje sigue vigente: cultivar relaciones auténticas es esencial para una vida plena.

Epicuro: «A veces es mejor no acceder a su impulso si esa satisfacción, buena en sí, es fuente de otras perturbaciones superiores a la producida por su insatisfacción» 

Buscar la serenidad a cualquier edad

Epicuro sostiene que la búsqueda de la felicidad y la verdad no tiene edad ni momento ideal, sino que debe ser un ejercicio continuo a lo largo de la vida. La prudencia y la austeridad no son meras restricciones o sacrificios, sino herramientas esenciales para alcanzar un placer auténtico y duradero. Vivir bien implica tomar decisiones con sabiduría, evitando excesos y aprendiendo a distinguir entre lo que realmente necesitamos y lo que nos esclaviza con deseos superfluos.

Este aprendizaje es constante, ya que el ser humano está en un proceso de transformación permanente. Como él mismo explica en la Epístola a Meneceo: «ni por ser joven demore uno interesarse por la verdad ni por empezar a envejecer deje de interesarse por la verdad. Pues no hay nadie que no haya alcanzado ni a quien se le haya pasado el momento para la salud del alma. Y quien asegura o que todavía no le ha llegado o que ya se le ha pasado el momento de interesarse por la verdad es igual que quien asegura o que todavía no le ha llegado o que se le ha pasado el momento de la felicidad».

jueves, 23 de abril de 2026

Hoy, 23 de abril, el Día Internacional del Libro, por la Dra. Marcia Losada


Café  - azul y un libro un mundo 🌎 de sensaciones que abre sus puertas para ti.
Adelante,pasa,para el bien de tu espiritualidad  y de tus seres queridos.
 Cervantes
Shakespeare
Garcilaso
Tres nombres imborrables para la cultura internacional
honrados el día internacionaldel libro y los idiomas.